A primera sangre

Es una recopilación de poesías de diferentes etapas distanciadas entre sí por la actividad en el mundo de la escultura del autor, pero con una relación muy marcada entre ambas. Su título se refiere a los duelos de honor, que eran a muerte, o A PRIMERA SANGRE. Así el autor se enfrenta a la vida, como un duelo a primera sangre y en algunos poemas se atisba el agradecimiento a la vida porque sus “golpes”no se han resuelto a muerte. Otra de las claves poéticas de este libro, es que el autor bajo una aparente poesía amorosa habla a la vida como si fuera una mujer a veces incluso con una atmósfera erótica y sexual. Conceptos como la noche, la luz, la esperanza, los astros son claves para entender sus poemas.


 

Hay silencios mas profundos
que el fondo de la fosa donde se pudren
algo más que los sueños.
Se pudren veranos cuajados y amarillos
con la sed y el picor de la mies
recién cortada en la garganta,
a la espera de un invierno
de sentimientos amontonados y mullidos
recientes al olvido.

Allí perdí lo que la primera sangre y el tiempo
me regalaron sin piedad: alimento de los días
para la ausencia ignorante y estímulos equivocados.

Dios tenia también la garganta seca
¡quizás el calor!
le hizo escupir sobre nosotros
y aprendimos a blasfemar
sintiendo la agresión divina e injusta.

Naufragios como Otoños, precipitaron calma.
Tejados hundidos por la luz, cuando
quisieron -sorprendidos- llegar al primer cielo.

LA PRIMERA FUE SIEMPRE LA ÚNICA
de las veces para doblegar el pensamiento.

Del escombro celeste y pastosa saliva de luz
se hicieron los rotundos recuerdos
que hoy exigen complaciente amnesia.

***************************************

Allí puse mi mano
y se desbordaron los océanos
que soñabas.

Abrí la luz en dos mitades
rumiando serosas tinieblas
del vacío.

La espéra se hizo sacramento
cuando el dolor
buscaba la piel de tus caricias.

***************************************

CONJUROS

Para que siempre
tus pechos, protejas acabado el Lunes,
yo te conjuro,
cuando pones el sueño a la deriva.
Que la mirada
de profundo mineral, distraigas
yo te conjuro:
reina de las montañas de la música.

Para que cantes
la antigua letanía de mi dolor,
también te conjuro
virgen de los ríos del alcohol.
Celeste cumbre
en noches transitadas
con unos pies de barro.
Te conjuro
con la luz y la esperanza,
porque el antiguo sabor del desasosiego
se esconde en tu sexo dormido
otrora perversión de los días.

Yo te conjuro…
esposa del borde de los mares.

Para que no exista el el final
en toda la noche de los tiempos.
-Un deseo “okupa”en la razón-
cuando el sueño es sobresalto
amasando la carne desvelada
entre anónimas mentiras.

Yo te conjuro,
germen de la semilla de la risa;
piel caliente y abultada
en dos palmos de deseo.

Dama de corazones
tas un guiño de marfil
un mundo de esperanza te reclama
asesinando el azar
y el tiempo tatuado en el alma.

Para tener tu cuerpo sin poseerlo
ahora y siempre
que exista la memoria
yo te conjuro…
eterno soldado a las puertas
de tu palacio de hielo.
Con los brazos abiertos en el grito,
asustando con mi miedo
los jinetes del quinto apocalipsis .
Resucito al instante
que tus ojos me desean
robándome la muerte.

Conjuro
tu sueño, bordando mariposas
en los cristales de mi escaparate
y en bares desplomados por el sueño
-cuando suenan las trompetas-
levitan como lapidas, las anodinas mesas
dejando al descubierto
la tumba de nuestras manos plastificadas.
Con el sueño desvelado en la piel,
al resguardo de sus tempestades,
en medio del desasosiego.

Yo te conjuro
estratagema de la luz y de la carne
que deja ya de ser un accidente inesperado.

Dama de las altas murallas
para escalar tu sobresalto
por la hiedra del recuerdo
Yo te conjuro
y lleguen días nuevos
embajadores de un universo sereno.
Te conjuro
y solo tu cuerpo reinara entre salmos
que canten los los ríos y las nubes.
Por eso
todas las noches vigilo el amanecer
hasta el cansancio, generoso y suicida
pero veo la luz primero.
Y para entonces, tus manos como ahora
seguiran hundidas en los frutos de la vida.

***************************************

VIENDO LAS NUBES

Vengo de ver pasar las nubes
sentado en una antigua costumbre
que me ha cambiado el más allá
por esperanza
y el dolor
se ha convertido en ceremonia.

Cuando nací a su luz
fue mi primer estigma, contemplarla:
Tenia el calor pegado a la piel
y cantaba en todas las tardes amarillas
antes que existieran los relojes
donde tantas veces me extravíe.

No tenían mis ojos otro horizonte
que el que imponía su distancia,
ó las mariposas dibujaban nerviosas
fronteras inexistentes,
y reía, reía casi siempre
que lo desconocido me permitía.

***************************************

AHORA DUERME

Besare las ultimas fronteras
del reino de tus pechos
y en el silencio de la noche
construiré de nuevo
las cúpulas de aquella catedral
ocupada en el tiempo
por mercaderes sin rostro.

Pondré mi caravana
rumbo al “finisterre”, que marca
el océano de tu sexo abierto.
Allí, cantaros de nectar y ambrosias
derramados,
dirán que soy eterno;
hombre por dejar
que cante nuevamente el agua
en las fuentes limpias del recuerdo.

Pero ahora duerme…
un sueño profundo y sin rostro
que hará también sentir al día
dolor de recién nacido.
Ahora sueña….
un mundo de mariposas
y cajas de música
abiertas con un ciertero deseo.
Sueña
con la ultima luna llena
que también acaricia los pechos del tiempo.